miércoles, 16 de octubre de 2013

Busto de Nefertiti


Nos encontramos frente a una escultura egipcia de bulto redondo que representa el busto de la reina Nefertiti. Pertenece a Tutmose, artesano y escultor durante el reinado de Akenatón. Por lo cual, lo situaríamos en la Dinastía XVIII de Egipto, en el Imperio Nuevo. Es una escultura egipcia que representa el busto de Nefertiti, realizada en un material como podría ser la piedra caliza para así tener una superficie dura. Es una escultura que expresa cierta elegancia, naturalismo y realismo que podemos observar en el perfil y el cuello estilizado, así como en los ojos, que además están pintados con khol negro, en el grosor de los labios, pintados también con un tono rojizo. Rige la ley de la frontalidad y el canon de belleza ideal: dos puños para el rostro. En cuanto al color, es policromada, de tonos más bronces que lo habitual para la piel; también se utilizan rojos, azules y dorados para los detalles de la corona y el collar. Representa el poder de la reina. Podemos observar la ausencia de la pupila en el ojo izquierdo y fragmentos de la oreja. En este busto que representa la figura de la reina Nefertiti, esposa del faraón Akenatón, se podría destacar su inacabado: ausencia de la pupila del ojo izquierdo y fragmentos de la oreja, que podría deberse a la revolución religiosa que apoyaba ella misma y Amenofis IV.A pesar de que durante esta revolución los artesanos plasmaban a los faraones y reinas tal cual, más tarde se volvió a la plástica habitual por orden de los sacerdotes y altos funcionarios. Al pertenecer al Imperio Nuevo, no sigue las mismas características de la escultura egipcia previas al reinado de Amenofis IV. Esto se observa en que la figura sí esta detallada y refleja a la persona; en el tono de piel, ahora más oscuro, bronceado.La funcionalidad de esta figura no es la convencional, pues sólo se usaría como modelo para los aprendices artesanos que más tarde la copiarían. Posee en la corona las ataderas de unas sandalias que significarían “vida”. A diferencia de otras esculturas egipcias, esta no posee hieratismo ni arcaísmo, así como que la figura se encuentre de pie o sedente; a pesar de ello, refleja las características básicas de las esculturas egipcias: la ley de la frontalidad, la representación de los 18 puños, la frontalidad, la majestuosidad, el poder, la rigidez,…. Sin embargo, encontramos otras figuras que siguen este modelo; como el Cheik-El-Beled, la Triada de Mikerinos o los Escribas sentados. Podemos llegar a la conclusión de que este busto representa el estilo que se inició durante un movimiento clave en la sociedad egipcia, que consistió en apoyar a Amenofis IV a llevar acabo un movimiento religioso monoteísta en torno a la figura del dios Atón. Y fue Nefertiti, junto a una gran parte de la sociedad, quien apoyó este movimiento y probablemente este sea el origen de su representación. Igualmente, tras la muerte de Atón, los sacerdotes y los altos funcionarios volvieron a instaurar el anterior sistema artístico. Sin embargo, esta representación de Nefertiti es considerada la de la belleza más perfecta del Antiguo Egipto. Finalmente, tras su hallazgo en 1912, se catalogó de carecer de valor y consecuentemente pasó a pertenecer a Alemania. Actualmente se encuentra en el NeuesMuseum, en Berlín.

Práctica realizada por Beverly Medalle González

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